miércoles, 8 de octubre de 2014

El despertador de sueños.

Esto lo debería empezar con una historia que hiciera de introducción al tema o cosas de esas, aunque pensándolo mejor... no, al fin y al cabo todos soñamos, mejor os cuento la historia en partes.

Lo estipulado para dormir son 7-8 horas, dormir menos viene asociado a que el humor cambie, la musculatura no descanse lo suficiente o que también bajo un periodo prolongado al final el sistema inmunológico se vea afectado. El texto va sobre eso, mejor dicho son tres respuestas a dormir poco por acostarte tarde y tener que madrugar o dormir a ratos.

El primer sueño que el inconsciente me presento al sonar el despertador fue el de soñar que apagaba el despertador, algo que a todos nos ha pasado, tenemos la sensación de que apagamos el despertador y ya está, podemos seguir durmiendo sin problema alguno. Este ha sido el más recurrente durante un periodo largo de tiempo, supongo que al ver que le funciona lo repite, entended que tendrá sus mecanismos de defensa en caso de no llegar a un mínimo, por llamarlos de alguna manera.

Después de encontrarle la trampa al primer sueño, se invento un segundo, en este caso el del despertador se alejaba, estaba lejísimos y no podía apagarlo, con lo cual me daba por vencido y seguía durmiendo placidamente, en este caso el desencadenante era diferente al primero por no poder completar el hecho de apagar el despertador.

Superado una vez más éste escollo, el siguiente consistía en que el tiempo se paraba totalmente, me somprendió bastante este en particular, no me lo esperaba, miraba el reloj y no se movía, con lo que no tenía necesidad alguna de preocuparme de que hora era, sí tenía que levantarme o cualquier otra cosa, estaba en una burbuja al margen de todo.

En los tres casos se dan tres opciones diferentes: completar, no completar o ni lo uno ni lo otro, dada estas opciones se podría decir que no hay opción de escape, pero sobre las dos primeras hay una posibilidad y es despertarse nada más detectarlas, establecer un mecanismo de detección fuera de la señal exterior y te despiertas saltándote los límite. En el caso del tercero es suficiente con moverte y tocar algo para superarlo y darte cuenta de que no hay burbuja temporal.

Basándonos en todo ésto, podríamos decir que vivimos dentro de una corriente de tiempo establecida, sin dilaciones y siempre siguiendo el mismo recorrido automatizado, sí no somos capaces de superar estas barreras que se nos ponen, no seremos capaces de pasar a otras y por consiguiente terminaremos en un bucle continuo sobre las mismas.

"El miedo te coarta, la curiosidad te hace ir más allá."