martes, 20 de marzo de 2018

Micro-Microcuento #54

Después de muchos años de desarrollo y con la ayuda de un extraño personaje que basaba sus cálculos en algo más que el mero hecho de que todo fuera... conseguimos interpretar el idioma de perros y gatos, una vez desciframos uno de los dos todo parecía coincidir, la fonética se basaba en una parte específica dentro de... que generaba el sonido diferencial que una vez descompuesto era normal hasta para nuestro propio oído, pudiendo modular entre todas las especies del Planeta Tierra.

Vivíamos en el sumun de la democracia, participación en cualquier ámbito, todo es cuestionable, inmediatez de acción:

- Dentro de la premisa de que toda opinión es válida, teníamos que intentar escucharles a ellos también, los animales. Esto a veces generaba la necesidad de reducir ciertos grupos para conseguir la aprobación de ciertas leyes, al ser animales todavía no los teníamos en cuenta. La generalización les impedía conseguir lo que querían al verse reducido su poder, a más actores el reparto es más pequeño.

- Por otro lado la necesidad de entender el cambio climático, o la propia extinción de la humanidad dentro del ciclo de la naturaleza y no perecer en el proceso, nos hacía ser participes de parte del problema y a la vez la solución.

- Algunos creían que sería como escuchar a los viejos chamanes: "Todo tiene que pasar, no malgasteís fuerzas en lo que no podeís controlar."

domingo, 14 de enero de 2018

Micro-Microcuento #53

Todo empezó un día leyendo una noticia sobre una conspiración rara por culpa del reconocimeinto facial, tenía su gracia, al lado había una publicidad sobre montar tú propia empresa y te decían que les contaras tú idea. Busqué la web en internet, rellené el formulario más o menos cómo me pedían y lo mandé.
Cinco días después y sin esperarlo mientras estaba en casa, sonó el teléfono con un número raro. Me comentó más o menos cómo funcionaba la reverberación de recogida y quedamos un día para hablar más del tema en una charla.

Eme aquí un año después, parecía que iba bien y a la gente le gustaba, vendíamos camisetas sin logo o frase alguna, simplemente se diferenciaba del resto en la tela, era especial para evitar que el efecto se viera mal, todo convergía en una app de realidad aumentada, de este modo podías ver publicidad basada en tús gustos sobre la gente, no a todo el mundo le gustaba ser un banner con patas, pero para empresas, tiendas, centro comerciales, etc. Sí, era más el público objetivo, partíamos de que cada uno pudiera ver lo que quiere ver sin necesidad de ciencia ficción.

El siguiente paso era trabajar sobre cómo hacer para que lo que piensas fuera lo que verías sin necesidad de teléfono móvil, la propia camiseta te lo mostraba, lo anterior ya era un poco de entrelazamiento cuántico, ahora un montón de gente podía mirar una camiseta y ver cada uno una cosa distinta, ésto si que era una superposición perfecta, esto se relacionaba con la primera conspiración....

jueves, 14 de diciembre de 2017

Micro-Microcuento #52

Crear la diferencia de energía cómo medida de impulso y gastando combustible:
- Termodinámica, la última frontera!.
No sé porqué pero lo dije en alto, levante la cabeza y toda la oficina me estaba mirando, baje las escaleras e hice Alt+Tab en la ventana del video para seguir con lo mío.

Antiguamente la eficiencia marcaba la escala, auque al final y tiempo después solo era un concepto moldeable, sinplemente tienes que generar un planeta de modo que el Sol y el resto del sistema solar se vea obligado a corta escala a compensar la gravedad para que todo siga su curso.
Lo que hacíamos era crear un planeta fantasma para conseguir la energía necesaria, poníamos un satélite en cada órbita de los diferentes planetas dentro del sistema solar y otro más en el LX (punto imaginario del nuevo planeta), unos satélites en la órbita terrestre y todo listo para recibir la energía.

Desde nuestro punto de vista era infinita, anteriormente usaban el agua como fluido o el sol por refracción y con ello generaban energía, no dejaba de ser lo mismo...

 

martes, 28 de noviembre de 2017

Micro-Microcuento #51

Jugabamos con el vacío decimal para alargar el tiempo de vida, era todo lo que podíamos acercarnos a la línea en que todo se volvía borroso, ir más allá estaba prohibido.
Los viajes se encontraban dentro del marco del primer número irracional y su extrapolación espacial, ésto aumentaba la esperanza de vida siempre que generáramos un número entero acotando los decimales, para ello teníamos una nave espacial que daba vueltas alrededor de la tierra a una velocidad específica por debajo del umbral que definía el tiempo.
Podría parecer algo normal o sencillo, aunque en verdad tampoco era algo que pudieramos usar continuamente, necesitabamos números precisos para conseguir el viaje perfecto y conseguir el MxM, cada vuelta perfecta con nosotros multiplicaba cualquier otro viaje por años, eran cálculos demasiado complicados para una IA en tiempo de ejecución, pero simples para ciertos humanos.
Todo esta parte al final la delegamos en la producción de videojuegos y resolución de puzzles, era un modo secundario de conseguir los números y usarlos para obtener el fluído constante...