jueves, 27 de marzo de 2014

Micro-microcuento #2

Me desperté sobresaltado, perdido, me incorporé, miré la pantalla y ví que todavía eran las cinco de la mañana, seguía estando en casa, activé el sistema de sueño seguro, me di la vuelta y seguí durmiendo.
Era 27 de julio del 2037 y por la mañana me esperaba uno de los días más importantes de mi vida, siempre me habían dicho que luchar contra lo establecido era difícil y ésta vez no iba a ser diferente. Desde la invención del sistema de sueño seguro la gente había dejado de experimentar la mitad de su vida, cambiándola por sueños placenteros preestablecidos, quedándose sin poder acceder a la mayor fuente de conocimiento del mundo, algo que ellos no sabían o no querían que se supiera, pero ahí estaba yo, intentando cambiar de paradigma.
Me disponía a presentar mi teoría sobre como internet afecto a las neuronas, haciéndolas evolucionar de forma diferente, estableciendo vínculos entre ellas mas allá de lo nunca visto, funcionando como emisores y receptores de señal mientras duermes.

Todo se podía apreciar en los sueños, se habían vuelto comunes, como un gran internet al que acceder inconscientemente y del que extraer información...